Desde pequeños empezamos un proceso de selección y valoración sobre las cualidades que integran lo que habitualmente llamamos “yo”. En este proceso decidimos cuales van a ser nuestras cualidades. Decidimos también cuales no van a formar parte de ese “yo” o de nuestro sistema de valores. Esto implica un proceso de identificación de la persona con una serie de esquemas y circunstancias. Identificación que en el fondo es absolutamente subjetiva e ilusoria. Es además, un sistema por el que, al enjuiciar todo en nosotros y en los demás, descartamos ciertas cualidades. Pensamos que dejan de formar parte de nosotros. En realidad, lo que sucede es que empiezan a formar parte de lo que llamamos lado oscuro o sombra.

Nuestra sombra, nuestro peor enemigo

Finalmente, nuestra sombra es uno de nuestros peores enemigos. Es una ausencia de luz en ciertas partes de nuestro ser. Tiene un inmenso poder ya que está constantemente intentando manifestarse. Al fin y al cabo también forma parte de ese “yo” con el que nos desenvolvemos habitualmente en este mundo.

La sombra o lado oscuro

En resumen, el lado oscuro es el conjunto de todo aquello que rechazamos y que no reconocemos en nosotros mismos. Este queda mayoritariamente sumergido en el inconsciente y el subconsciente. Sigue actuando inconscientemente. Y además, sigue teniendo una importancia cuantitativa y cualitativamente significante en el desarrollo de nuestra vida.

El lado oscuro nace de la dualidad, del juicio de todo y de todos, y del ego. Seamos conscientes o no el lado oscuro estará continuamente manejando la mayor parte de nuestra existencia. Y lo hará a no ser que lo iluminemos con la luz de la consciencia y el desapego.

Un ejemplo

Por ejemplo un caso típico que se me ocurre contar es la impresión que una persona se lleva al ver un niño muriéndose de hambre. Cuando este hecho ha sido rechazado por nosotros y enjuiciado debido a nuestros propios apegos y miedos a que algo así nos suceda, nos produce una falsa compasión . Esa compasión nace del lado oscuro y que nos produce dolor. Sin embargo, alguien que estuviera en un punto de consciencia tal que no juzgara el hecho en sí, experimentaría un sentimiento de autentica compasión por ese ser que está sufriendo. Así, en tal caso, este sentimiento, al nacer de su parte luminosa, sería un sentimiento de amor hacia el ser que sufre y no de dolor hacia uno mismo.

El problema está dentro y no fuera

Las actitudes o hechos que más dolor nos producen desde el exterior, son un espejo de nuestro propio lado oscuro. El problema no está fuera sino dentro. Esto es muy duro de admitir, es difícil darse cuenta que lo que más nos repudia está en nosotros mismos. Hace falta un proceso de valentía y despertar para empezar a autoobservarse  y analizar. Hay que ver como nuestro lado oscuro está manifestándose atrayendo situaciones a nuestra vida para que aprendamos a superarlo. La autoobservación, el desapego y el crecimiento interior real, es lo único que puede ir iluminando la parte oscura.

La sombra o lado oscuro de los maestros o iluminados

Es curioso como los santos y maestros de todos los tiempos y culturas, han sido llamados iluminados. Nuestra sabiduría interior se manifiesta muchas veces en nuestro vocabulario de forma inconsciente. Los seres que llegan a este estado supremo de verdad-consciencia-dicha, no tienen ya lado oscuro. Técnicamente hablando está iluminadas todas las capas de su ser. Este estado es el ideal y el buscado desde el fondo del corazón de los seres humanos desde el principio de los tiempos. Pero por algún lado hay que comenzar y saber como actúa nuestra sombra para poder corregir de manera consciente esa parte e iluminarla es un buen comienzo.

El lado oscuro y las enfermedades

Muchas de las enfermedades físicas no son más que una manifestación del lado oscuro que intenta tener su parte en nuestras vidas.
Con los símbolos de Karuna Reiki, se hace un trabajo muy profundo a todos los niveles y también en el nivel de la sombra. Este trabajo sucede de manera automática en cuanto utilizamos los tratamientos de manera habitual e intentamos aumentar nuestro grado de consciencia.

Detección de la sombra o lado oscuro

Muchas escuelas de diferentes ramas de técnicas terapéuticas, tanto oficiales como alternativas (incluido el Reiki), caen en lo que en mi opinión es un error. Consiste en enfocar sus terapias en la sombra, entrar en ella e intentar sanarla. Según mi experiencia, si la sombra es una ausencia, el intentar sacarla de nosotros o enfrentarnos a ella sería como intentar sacar la oscuridad a base de cubos de una habitación con las luces apagadas.

En mi opinión

Para mí, y repito que simplemente es una opinión personal, si queremos sanar la sombra tenemos que encender la luz de la consciencia y correr hacia nuestro lado luminoso lo más rápido posible. Así, la oscuridad se desintegrará. Como sabes la energía y los símbolos de Reiki, así como el Ser Interior, son pura sabiduría.Por ello me gusta dejarles actuar como mejor lo prefieran. De manera que si nos apartamos y dejamos que la Sabiduría haga el trabajo, y un paciente o nosotros mismos experimentamos lo oscuro en nosotros, está bien; pero el provocar que lo oscuro salga y se manifieste y que lo podamos ver, puede ser muy peligroso.Previamente a sanar el lado oscuro, hay que hacer una detección del lado oscuro.

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